Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
23 marzo 2014 7 23 /03 /marzo /2014 23:34

imagesRB6YQY6K   

  San José Oriol, presbítero. Santo catalán, se volcó en la educación de la juventud y en la dirección espiritual, fue amante del Santísimo Sacramento, el Señor, le mostró el estado de su alma quedando tan impresionado que no volvió a comer nunca más carne, ayunando todos los días. El Señor le dio el don de profecía por lo que supo cuando iba a morir.

  Me pregunto muchas veces ¿Qué será esto de ver el estado del alma? En menos de cuatro años tres personas distintas que no saben una de la existencia de las otras, que viven a distancias de muchísimos Kilómetros, me han contado esta misma historia.

  A Mª del Mar la conocí en un retiro me llamó la atención por su exagerada altura igual que la de su marido, emocionándome su recogimiento y fervor en las celebraciones litúrgicas, desde entonces varias veces al año nos vemos en los tiempos fuertes de Adviento, Cuaresma, Pentecostés… en un retiro con sencillez me contó que se había convertido al mostrarle el Señor su alma, vio sus pecados desde su infancia en el colegio, se quedó de tal manera que hizo la mejor confesión de su vida y cambió.

  A veces cuando me viene bien, asisto a la Eucaristía en algún otro pueblo y así, conocí a una maestra jubilada, una mujer de un temperamento fuerte, arrollador, no recuerdo cuando empezamos a hablar, nos hicimos amigas sin café, ni copa, ni visitas; de espíritu. Un día me contó que a ella nunca le había interesado la religión, ni la vida espiritual, que había vivido como le había dado la gana que cuando confesaba se acusaba de lo que quería y lo que no, lo callaba, al jubilarse empezó a asistir a misa y esto la llevo a leer los evangelios, a orar y a inquietarse por su alma, al ser consciente de su forma de ser y de sus malas confesiones, se angustió, hasta que un día, después de la comunión vio su alma, era como estancias, estaban bonitas y ordenadas y sólo en algunas de ellas quedaba algo por arreglar, la envolvió la paz. Paz que nunca la ha abandonado, su vida es en el Señor y para el Señor, no hace ni un mes que ha muerto su marido.

  Hace unos años conocí en la provincia de Málaga una comunidad de laicos –cada cual vive en su casa con su familia, se reúnen para orar y evangelizar- que me dejó asombrada, por las grandes conversiones, no sabía que se podía vivir de tal manera la vida con Dios, -formando comunidad - nada que ver con las comunidades religiosas que conozco   ¡Es asombroso! digno de ver y admirar; he continuado yendo de vez en cuando y hemos cogido amistad envuelta en cariño. Me lamentaba yo con una de ellas de una persona que era insufrible y llorando me dijo perdónala, perdonándola me perdonas a mi porque yo era como ella, mala con todos, con mis hijos con mi marido a los que maltrataba, hasta que me convertí. Me contó como un Viernes Santo el Señor le mostró su alma, la vió tan horrorosamente negra y fea que no lo puede explicar, era como alquitrán pegajoso, pero sin ser eso mismo. Hoy es un alma limpia, entregada, fervorosa, dulce como la miel, acogedora y linda.

 ¡Qué preciosas son las vidas de las personas y sobre todo de las que están unidas a Dios! Son vidas edificantes, evangelios vivos andantes por los caminos ¡Me dan envidia! Sé que estas personas no mienten porque tienen la aureola de la verdad que es la humildad, la sencillez, la simplicidad y la paz. Son personas felices.

  Muchas veces le digo al Señor, “¿Te debería de pedir ver el estado de mi alma? ¡Ay Señor, Tú sabes que me da miedo!” Y… es verdad, me da un “cangele” tremendo. Realmente nuestro Cristo está vivo y se manifiesta continuamente a quien quiere y como quiere, por ello no debemos tener nunca miedo a las persecuciones religiosas, a la falta de vocaciones a la perdida de las tradiciones, o a lo que quiera que sea ¡A nada! Porque el Señor se basta para llamar, curar y santificar; cuando El actúa, no hay ni rey, ni leyes que lo callen.

  Os deseo que os volváis locos, locos, locos… tremendamente locos, por estar enamorados de Jesús.

                                                           ¡Sí, a la vida!

Compartir este post

Repost 0
Published by Botellas a la mar
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

Enlaces