Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
12 enero 2014 7 12 /01 /enero /2014 20:49

    imagesEE0BQ0EH.jpg  Olisqueando por ahí, me he tropezado en “Religión en Libertad” con la existencia en Bélgica de un movimiento llamado “Casacas Amarillas” compuestos por católicos y agnósticos, sus propósitos son despertar la conciencia de los belgas en contra de la eutanasia infantil, que se aplica bajo los criterios de la Comisión de Control en la que casi todos sus miembros dicen ser pro eutanasia. Sólo el 5% de las peticiones la rechazan, el 48% se acepta, un 23 % mueren antes de terminar los trámites y un 10 % de las cursadas son retiradas. El responsable del grupo dice que temen que hayan intereses económicos –aunque los políticos no lo confiesan- por lo costosos que son los cuidados paliativos.

  El Senado aprobó por cincuenta votos a favor y diecisiete en contra la aplicación de la eutanasia a los niños sin límites de edad, de manera que un niño de cinco años apoyado por sus padres y el psiquiatra puede pedir la muerte.

  Al mismo tiempo en Holanda la pobreza, la soledad y la fatiga se convierten en motivos para tener en cuenta en el uso de la eutanasia.

  De manera que ante la enfermedad ya no vale aplicar la misericordia y el respeto a la vida desde su inicio hasta su fin que es lo que nos hace personas más humanas. Por lo que puede llegar el momento que al ir al visitar al médico, éste, conmovido de piedad ante nuestra enfermedad nos pueda recetar la eutanasia; o sea; la muerte dulce, muerte buena, muerte libre de sufrimiento. Y… si no estás convencido de querer aún morir, lo mismo te tienes que buscar una buena recomendación, de un buen situado político o de un médico, esperando tener suerte que no les gusten mucho el dinero porque de lo contrario al hoyo.

  Quién quiera saber más, puede entrar en “Religión Digital” hay cuatro o cinco artículos sobre esto.

                                                                      ¡Sí, a la vida!      

 

 

Compartir este post

Repost 0
Published by Botellas a la mar
Comenta este artículo

Comentarios

Presentación

Enlaces