Por Botellas a la mar
/image%2F1223618%2F20250821%2Fob_045112_campo.jpeg)
Esta tarde a las 5,56 h. casi al inicio de la celebración de la Eucaristía, sonó el teléfono, era el abogado, con pesadumbre me comunicó la sentencia ¡negativa! Inmediatamente dijo: “realmente es ella la que ha perdido”. Esto no me consoló, un segundo mazazo me cayó aplastándome el pecho, el primero fue cuando sin apuro alguno, con agresividad que querías contener escapándose por tu mirada, me anunciaste un diez de Febrero, usando una vez más al Sr. O. que a espaldas mías habías pedido la adopción de F. en ese mismo momento un rayo me cruzo y partió, siendo consciente que había perdido a la niña para siempre. Ahora, después de tus crueles actuaciones queda confirmado. Me quedo sin resto de esperanza de poder ver, oír, abrazar , oler… ¡a mi niña de mi alma! Que carente de justicia puede ser la justicia ¡qué injusta! Ya puedo decir, ¡No creo en la justicia! no ha sabido ver, ni oír, menos aún llegar a la verdad, taponada con arduos burdos nudos, hechos a base de manipulaciones y mentiras, que has dado a tragar, aún siendo cochambre, cieno vomitivo, podredumbre, hedor... Antes que el juez me condenara ya lo habías hecho tú. Afortunadamente, inmediatamente empezó la celebración de la Eucaristía y sobre la mesa del altar te puse junto con F. dándole gracias a Dios por la sentencia, de vuelta a la que fue nuestra casa, he rezado un Tedeum en acción de gracias por haberte conocido a ti, y a la niña. Si Dios lo ha querido así ¡Gloria a Dios! 22/03/23
¡Sí a la vida!
/image%2F1223618%2F20250821%2Fob_ff5ed4_bebe-con-la-ciguena.gif)
Eclipse Next 2019 - Alojado por Overblog