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¿Mi querido Antoñito cómo estás? Me he enterado que has estado malito, paro que ya estás mejor, y también que tu mama está en el cielo. Mi mama también se fue cuando yo tenía más o menos tu edad. Ahora ella está más cerca de ti: está en tu mente y en tu corazón.
Mi niño querido, procura con todas tus fuerzas ser bueno. Tu mama se lo merece y yo lo deseo como nada en el mundo. Me acuerdo de ti de día y de noche, y tengo esperanza y el anhelo de que seas fuerte, trabajador y que luches con todas tus fuerzas para ser feliz.
Esto sólo será posibel si tu no agredes y te portas bien y estudias. Piensa en que hay personas que te quieren mucho y están dispuestos a ayudarte; tu papá, tus profesores, y tutores, yo, la Bolita....
Mi querido niño corazón mío, sé valiente y esfuérzate en ser amable, cariñoso y buen compañero. Alégrate y descubre las cosas buenas que trae el buen comportamiento. Sé que es difícil, pero nada es imposible. Pídeselo a Jesusito y a tu mama, que ellos te ayudarán en todo, y verás como poco a poco, conseguirás todo lo bueno que te propongas.
Dentro de unos días cumplirás nueve años. Iré a verte con L. y la Bolita y te comeré a besos. Espero que me cuentes muchas cosas y encontrarte gordito y alegre.
Mientras tanto, podrías escribirme y decirme si quieres que vayamos y contarme todo lo que pase por tu cabeza. Pídele a tus monitores que te echen la carta.
Y... mientras tanto, acuérdate mucho de Jesús y de la Virgen. Cada vez que te acuestes o te levantes, piensa en Ellos, que te quieren más que nadie y te protegen.
Con esta carta recibes mi corazón, lleno de amor, abrazos y todo mi cariño, para mi príncipe preferido. ¡¡¡Te quiero!!!
¡Sí a la vida!
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10 febrero 2009