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Ángeles Custodios. Patronos de los Cuerpos de la Policía.
Los ángeles es una verdad de fe, que está testimoniada por las escritura y por la unanimidad de la tradición
Los Ángeles son criaturas espirituales, inteligentes, con libre voluntad, hechas por Dios, al que rodean, contemplando su rostro, viviendo en la misma fuente de vida y santidad de Dios. Destinados a una misión, enviados en servicio de los que han de heredar la salvación se conocen por: Querubines, serafines, tronos, dominaciones, potestades, arcángeles, ángeles y ángeles de la guarda o custodios.
Estamos por providencia divina confiados a la custodia de los ángeles, para que nos guarden, velando por nosotros, acompañándonos, conduciéndonos, guiándonos, protegiéndonos, ayudándonos, apoyándonos, siendo nuestros maestros y confidentes. Por ellos, nos vienen dones y gracias, nos llegan éxitos en nuestras empresas y presentan nuestras oraciones de súplicas, alabanzas y acción de gracias ante el altar de la presencia del Señor.
No esperemos a estar en el cielo, hagámoslo realidad continua desde la tierra, haciendo y diciendo “delante de los ángeles tañemos para ti Dios mío, y damos gracias a tu nombre ¡Oh! Altísimo".
Agradezcamos al Señor semejante regalo, pidiendo que nos haga consciente de la presencia de nuestro Ángel, y contemos con éste para todo.
Hablémosle a nuestros niños de nuestros ángeles de la guarda, enseñándoles a acudir a ellos para qué siempre estén seguros.
Seguir a Jesús no es separarse de nada ni de nadie, es vivir y estar de otra manera diferente, más real, es viviendo desde el Corazón de Él, engolfarse en la Trinidad, viviendo la comunión, la unión, del Todo en todo, es no tocar y ver desde la superficie del cariño y la amistad, sino desde la profundidad mas honda y verdadera del Ser de Dios y desde ahí, desde Ellos mismos, ardiendo en el fuego del Espíritu, inflamados de su amor; dar, tocar, abrazar, amar, o sea, por la comunión en Dios; vivir en el corazón de cada hombre y desde el corazón de cada hombre, amar a nuestro Dios, alabándolos, reverenciándolos, proclamándolos, bendiciendo su Nombre Santo, cantando ininterrumpidamente el cántico nuevo, el cántico del amor.
¡Para ti gloria y honor porque Tú eres la cumbre de mis alegrías!
Sí, a la vida! ![04[1]](https://idata.over-blog.com/3/38/90/48/04-1-.gif)