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Hoy Jesús en la cruz oscurece todo las cosas
Si Jesús hubiese liberado al pueblo de Israel de la dominación romana, no lo hubiesen matado. Lo hubieran proclamado liberador, jefe, caudillo enviado por Dios.
Estaban tan imbuidos de las cosas del mundo, sus deseos y voluntades, tan lejos de los designios de la voluntad misericordiosa de Dios, al que adoraban con los labios, no con su ser.
Sus relaciones con Dios no eran sinceras, ni verdaderas, estaban oscurecidas por la falta de rectitud de corazón, en la hipocresía. Ciegos para acoger al Anunciado, al Esperado, al Hijo de la Promesa, al Enviado, al Mesías, al Hijo de Dios; no lo reconocieron en su estar entre ellos, en sus manifestaciones de Salvador que sobrepasa toda imaginación. El Amor hecho Hombre en Cristo Jesús.
Dios es liberador de toda esclavitud, no solamente de la exterior; toda liberación venida de Dios empieza en lo interno, en lo más intimo, en la raíz, en la misma esencia de cada individuo; es una liberación personal e individual que nos capacita para dejar de estar cegados haciéndonos ver la luz de Cristo, ya que todo es por El, con El y en El. Al ser nuestro Salvador, él, únicamente, es nuestra liberación. Él da la libertad de los hijos de Dios, a los que aceptan, escuchan y cumplen su Palabra.
En esta unión de voluntades, nos convierte en sal de la tierra y luz para el mundo, haciéndonos libres, siendo también junto con El, libertadores de hombres, hasta de los enemigos.
Condenaron y mataron a Dios mismo, que en el más alto grado de entrega, libremente muere en la cruz, por la salvación del mundo. El Anunciado por generaciones, la Bendición más sublime esperada, el Amado y Confirmado del Padre, la Luz de toda luz de espina coronado, obediente hasta la muerte y muerte de cruz, convertido en ofrenda permanente por los siglos de los siglos. Levantado en alto, ofreciendo el aspecto de la violencia sufrida, fracasado, humillado, muriendo de manera ignominiosa, dado al pueblo como espectáculo de despojo y piltrafa humana, el que Es, hecho Don de todo lo que Es: vida, gracia, bendición, amor, misericordia, perdón. Carne y Sangre de Dios dada, ofrecida, donada por cada hombre desde el trono de la Cruz.
Nosotros que estamos hechos para el amor no llegamos a la plenitud, a la armonía, del hombre total, si no imitamos a Dios siendo donación, saliendo, vaciándonos de nosotros mismos, dándole paso al Señor para que realice su obra en cada uno de nosotros, para bien del otro; vivimos obstruidos, atrofiados, en nuestras cegueras, sin crecimiento y ensanchamiento del corazón y del espíritu. Viviendo en zozobras, agonías y angustias, sin tener relación con nuestro Cristo, sin ser conscientes de que somos amados, sin dejarnos santificar por su amor, ni conocer su paz. Cuando todo está a favor nuestro, porque tenemos al que acampó entre nosotros, - ya no es el tesoro escondido, pues, resplandece Resucitado- al Mesías, al Maestro, al Señor, a Dios nuestro Salvador; que nos entrega su Palabra, su Cuerpo, su Corazón, su Sangre, su Espíritu, su Madre, la Iglesia, los Sacramentos…
Hermanos, oremos para que no aspiremos a nada de este mundo sino a Jesús, Dios y Hombre Verdadero, el único que nos salva y santifica.
14 de Septiembre 2013
¡Sí a la vida! ![bebe gateando[1]](https://idata.over-blog.com/3/38/90/48/bebe_gateando-1-.gif)