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Santa María de Lluec, reina de Mallorca, Nuestra Señora de Fuensanta. San. Guidón. Ejemplo de aprovechar el tiempo, le dio para todo, siendo agricultor, sacristán, nefasto comerciante, trotamundos, regreso a su ciudad donde murió sin ser reconocido por nadie. Alrededor de su sepultura se originó tantos hechos sorprendentes que empezó a recibir culto.
Hoy, el sorprendente Hijo de la Promesa, el Emmanuel, el Mesías, el Hijo de Dios, el Cordero sin defecto ni mancha que quita los pecados del mundo, el Salvador, el Redentor, el Cristo, el Hijo de José y de María ¡Jesús! ¡El único y gran revolucionario! ¡¡¡El Revolucionario del Amor!!! ¿Quién cómo Dios? Nos muestra como es el amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo ¡Casi ná! ¡Haber quien es el guapo que hace esto? Haced bien a los que nos odien, bendecid a los que nos maldigan, rogad por los que nos infamen, prestar sin esperar que nos devuelvan, no juzgar, no condenar, perdonar, dar. ¡Imposible!
En boca de otro sería una broma, en boca del Señor es una invitación a su comunión Trinitaria de Amor, es hacernos participes de la sublimidad del amor de Dios, es el querernos cubrir, envolver en su Corazón, -como la gallina a sus polluelos- para hacernos participes del lugar donde mana “la Fuente del Agua Viva “introduciéndonos en la vivencia profunda del Espíritu, viviendo en los brazos del Padre, de la Palabra que es su Hijo, en el amor, en el fuego sin fin del Espíritu Santo. Si no mamamos, nos alimentamos, nos ahogamos del Amor Trino ¡Nones! No hay nada que hacer, no seremos los discípulos, amigos del novio. Los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen.
Sólo en Dios los elegidos son santos, llegando a tal pureza de entrega, que son vestidos de misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, compresión amor; hechos instrumentos de paz, donación de Gracia, de Dones y de Amor de Dios, para con el prójimo, capacitados para vivir la revolución de Jesús la revolución del Amor en grado máximo, heroico, sin límites; dando la vida por los enemigos a semejanza del Señor, siendo compasivos como nuestro Padre celestial.
De manera que ¡Andando! a amar siendo donación del Amor de Dios sin límites, hasta dar la vida por el otro, siendo el termómetro de si lo hacemos bien "el fastidioso prójimo" ¡Esto es lo que hay!
Como Nuestro Dios no pide imposibles, mientras somos transformados, démosle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados y todo lo que hagamos sea en nombre del Señor. Con alegría, mucha, mucha alegría, que una juerguecita para animarnos ante lo que parece imposible, nos viene bien.
¡Ánimos hermanos! Vivamos para nuestro prójimo por puro amor a Dios. Abrazos.
¡Sí, a la vida!
