/image%2F1223618%2F20250822%2Fob_c38035_campo6.jpeg)
Cuando C de la C me habló de ti, hace 24 años me dijo que el Director de Cáritas Diocesana -donde ella era voluntaria y tú trabajadora te iba a despedir al cumplir el contrato por unos desencuentros tremebundos y enojosos que tenías con ellos. No me importó pese al descontento del mismo manolo, D. Francisco G. y Eugenio L. me interesé por ti ya que necesitaba un técnico con tu titulación, Manolo, me advirtió que era pésima la opción que hacía al contratarte, me contó lo que había ocurrido, recomendándome que por tiempo que pasara no me relajara confiando en ti. Tú, me relataste también tu versión. Pensé que por unos hechos pasados no se te podía etiquetar. ¡Te contraté!. Más tarde también me advirtieron miembros de tu parroquia, de donde también al parecer saliste de malas maneras. No pregunté, no indagué, no me interesé. Hoy se que fue una equivocación.
Empezaste a trabajar, tu actitud era colaboradora, servicial, aunque no espontánea, no sonreías y menos aún reías, mostraste cualidades, e interés, aprendías rápidamente, pese a los inconvenientes de pobreza que teníamos, en todo los aspectos. La relación entre nosotras fue buena, me mostrabas afecto y te desvivía por facilitarme el día a día, pasado el tiempo, también en la convivencia que más adelanté iniciamos. Te di: trabajo, casa, amigos, tiempo, dinero...te acogí con buena voluntad, de buena fe, con cariño . Trabajaba codo con codo contigo. Observando alguna vez que no tratabas ni hablabas bien al personal, te pedí que fueras delicada, aparentemente lo hiciste. Ahora, sé que no, ya que después de tantísimos años, I. ha manifestado lo mal que se lo hiciste pasar a ella y a P. Lo primero que me saltó fueron tus desavenencias con Mª Carmen P, fue tal la confrontación pública por vuestra total falta de entendimiento por ambas partes que me vi entre la espada y la pared por vuestras malas maneras y lo irascible de vuestro trato; viendo lo imposible de que llegarais a entenderos me vi obligada en contra de mi voluntad, a cerrar la situación despidiéndola a ella, por ser la segunda vez que tenía problemas con un técnico. No sé si acerté con esta decisión, después de comprobar la nefasta trayectoria a lo largo de los años, en tus relaciones.
¡Sí, a la vida!
/image%2F1223618%2F20250822%2Fob_328f2a_bebetimido.jpg)