/image%2F1223618%2F20251119%2Fob_2fe8a9_grupo-oso.jpg)
Todavía me dura la borrachera de ayer -no bebí ni gota. de la gran solemnidad de la Virgen María. Por los efectos del día de ayer.
Hoy me he levantado con una idea de hace mucho ¡Qué bueno sería un buen y fuerte grupo dedicado a orar por los sacerdote! -como hacia S. Teresita- ofreciendo cada acto por Ellos, acompañándolos día tras día. Claro, que también sería estupendo otro grupo por los niños y la juventud, otros por los parados, enfermos, por la paz, por los grandes dictadores, maltratadores, políticos, por los que estemos metidos en algún vicio que no seamos capaces de salir: droga, juego prostitución, robos, alcohol.... por los enfermos, por las familias por los ancianos por las vocaciones por los grupos de ejercicios, por los niños soldados y niños de la calle para que todos crean que Jesús es el Hijo de Dios el Salvador y así un etc. etc. etc.
¡Es tan necesario el que nos acompañemos espiritualmente! Tenernos presente ante el altar del Señor. Así, viviríamos en total comunión de amor. Rogando siempre los unos por los otros.
Ya que aún no existen estos grupos, al menos oremos ininterrumpidamente por todo.
Dejo una oración de un enamorado de la Virgen. S. Bernardo de Claraval que también nosotros por intercesión de él, vivamos locamente enamorados de Jesús y de María. ¡Bonito día!
¡Sí, a la vida!
/image%2F1223618%2F20251119%2Fob_003922_felices3.jpeg)